En el borde

Siempre me he negado a que este blog se convierta en una catarsis depresiva de lo que me pasa.Si bien es una via de escape y una forma agradable de liberar la olla a presion en que se convierte mi cabeza cada cierto tiempo, encuentro que no hay nada mas aburrido que entrar a esos blogs que son una serie de colecciones de historias depresivas y oscuras como esos monologos de los tipos de la Chile que mientras mas grito y llanto tenga la tontera mas arshtishtico lo encuentran.
La cosa es que ando mal, hace unos dias ya, deben ser unos tres, crisis de panico, taquicardias y a pesar del sindrome de Sjorgen paso con los ojos llenos de lagrimas, la noche es una cosa de tratar de agarrar sueño para no seguir llorando. Me abrazo tratando de armarme y hacer algo asi como una persona porque en realidad no tengo muchas ganas de andar circulando. Tampoco de andar dando pena porque es re simple o te matas o sigues pero hay que decidir una y claramente a mi no me da para matarme asi que me quedo. Y si me quedo es sin llorar la cosa. Por eso escribo, aunque se aburran un rato porque ayuda a ordenar las ideas y leer lo que uno escribe es como escuchar al mejor amigo, a ese que se necesita cuando una anda con la tontera. Cuando una esta en el borde.

El sin sentido

A veces hay gente que me conoce de toda la vida pero que no tiene idea de como manejar mi enfermedad. No entiende que vivo en equilibro precario y que no necesito recordatorios bruscos de la realidad porque me desetabilizo facilmente. Que no necesito que me recuerden mis fallas porque si al resto le exijo uno a mi me exijo treinta, y mi fallas las recuerdo cada dia, me ha costado aceptar que mi vida no salio segun lo planeado y aprender a ser feliz cada dia es una labor dificil de alcanzar sobre todo sabiendo que soy prisionera de una enfermedad que me persigue y me invita a sentirme pesimo y a mirar el mundo como el peor de los lugares y siempre desde el peor punto de vista posible. Por eso cuando estoy feliz y estable no necesito ese empujon hacia el lado oscuro, porque mi razon siempre me recuerda que tengo deudas pendientes conmigo misma, que tengo errores que enmendar, y sin embargo trato de ser feliz con cosas pequeñas dia a dia, a veces lo logro y alcanzo incluso a compartirla con los demas. Pero algunos dias cuando me recuerdan y me enrostran mis errores me cuesta mucho mas encontrar una razon y darle sentido a todo esto.

Bienvenida a los 15

Volver a a sentirse de 15 cuando se tiene 33 es bastante mmm, denme un segundo para escoger la palabra adecuada, curioso podría ser? No me gusto pasar por la adolescencia la primera vez, no le veo chiste una segunda jajaja. Explico, conocí un tipo, cosa nada extraña conozco gente bastante seguido, pero este me pone nerviosa, al punto de hacer que salgan puras tonteras por mi boca, o que me de esa sensación adolescente de sentirse completamente tonta frente a la otra persona. Al principio no sabia que decirle, después le decía pesadeces, después ya aprendí a hablar con el normal incluso pude ser un poco coqueta. Nada agradable pasar por todo eso. Lo peor es que cuando conocí a este tipo lo encontré inteligente, interesante, hablamos mucho rato y días después me entere que tiene el corazón felizmente ocupado. Y como yo soy muy respetuosa y solidaria con el genero, eso equivale a muerto. Así que a mantener distancia y perfil bajo, y hablar con el lo estrictamente necesario. Uf que difícil cuando me llama a cada rato y es tan insoportablemente simpático y deja las tallas dando bote y tengo que responder. Mas encima le caigo bien por lo que se preocupa un poco mas allá de lo que yo quisiera o me facilitaría las cosas incluso insiste en que nos veamos pronto.

A ratos es entretenido esto de dejarse llevar por la tontera pero no hay que perder de vista que este tipo en realidad no busca nada romanticuático, que aunque me embarguen sensaciones de quinceañera los años no han pasado en vano y algo debo haber aprendido. Cual crees la situacion me preguntó un amigo. La situación es que no existe situación, sólo una polilla con un minuto de vuelta a los 15.