Arrojo

Hoy miraba al hijo de una amiga, tiene apenas 10 meses y recién esta semana descubrió que puede gatear. Se le abrió un mundo de posibilidades. Cosas que antes se veían fuera de su alcance hoy están ahí a sólo un pequeño esfuerzo de distancia. Pero el es inquieto y quiso ir por más. descubrió que sus piernas podían sostenerlo y hace unos días descubrió que podía pararse. Hoy tomó mi mano y se lanzó con un par de pasos osados y sin miedo. después de eso ya fue imparable se tomó de cada mueble que vio y sin importarle si estaban separados ni calcular distancias solo se arrojaba entre un mueble y el otro. Sus piernas aun no tienen fuerza para sostenerlo bien, sus músculos no saben que movimiento deben hacer ni coordinan cuando uno debe contraerse para lograr dar cada paso pero el simplemente se lanza. Algunas veces logra llegar al mueble siguiente, otras veces cae de sentado en su pañal y por supuesto ya luce un moretón en la frente por calcular mal la distancia entre una mesa y su cabeza. Otras cuantas veces cae de cabeza pero siempre la mano de un adulto lo rescata antes de que llegue al suelo. El no considera que no siempre alguien lo va a afirmar antes de que caiga, no espera que alguien lo levante del piso, el simplemente se lanza. Nunca debiéramos perder ese arrojo, esa valentía que tuvimos para empezar a caminar. ¿En que minuto empezamos a ser conscientes y a esperar esa mano que nos sostuviera o amortiguara nuestra caída? Hoy ese enano con solo diez meses se ganó todo mi respeto y me dio una lección que espero no olvidar.

La Maraca

La odio no sólo porque es ella, sino por todo lo que representa. Porque por culpa de ella una no puede ir a bailar tranquila sin que los tipos esten convencidos de que todas vamos a lo mismo a las discoteques, porque ella va a "agarrar" y no a bailar y se pasea todas las noches en lo mismo. Nos mete a todas en el mismo saco y los hombres acostumbrados a ella no bailan sino que atacan cuando están al frente creyendo que cualquier mujer sola está disponible y no tiene derecho a elegir ni a decirles que no, ellos se te tiran encima borrachos y como si reclamaran propiedad. Por la maldita maraca existen los jotes, patéticos y que después se quejan que algunas minas son quebradas y no quieren bailar con ellos. Es que algunas cuando queremos bailar vamos a eso y cuando queremos sexo tenemos a quien llamar y no necesitamos ir al levante de extraños, tenemos nuestro "quiebre en caso de emergencia".  La odio porque anda con su cara de mosca muerta haciéndose la inocente pero está dispuesta a todo cuando ve algo que le gusta. La odio porque es poco solidaria porque vive en una isla, porque desprecia a las demás mujeres y no le importa cagarselas, es más por ella ojalá lo haga, no las respeta, no se respeta, y por su culpa nos han perdido el respeto.