Para que nunca más en Chile

Hoy pasan un documental en la tele sobre el golpe de estado. En mi familia nunca se habló mucho de política aunque la tendencia marcada es de izquierda. Cuando era chica nos llevaban a los actos culturales que casi siempre terminaban con los pacos tirando lacrimógenas porque en los años 80 eso de que se juntara mucha gente era mal visto. La internacional, la campana, y las canciones que salían en La Bicicleta son cosas que uno trae como en el disco duro si creció en esta familia, lo mismo que cualquier canción de Quilapayún, Inti Illimani, Victor Jara o la Violeta. Aunque tenemos un familiar torturado (de esos que no tienen nada que ver pero que se los llevan por sospecha), uno desparecido (ni idea hasta donde estaba implicado politicamente) y creo que por ahi una que era militante de una celula del partido comunista (razón por la que tuve la curiosa oportunidad de asistir a un funeral comunista), nunca se nos enseñó que en esta película habían buenos y malos, por el contrario nos han dado una visión muy objetiva y tan histórica como se puede. Es una parte de la historia que no apareció en los libros escolares hasta hace poco y un poco maquillada. Tema sensible para muchos políticos que no han sabido mantener distancia y siguen defendiendo partidos políticos que no solo ya no existen sino que ya no identifican a la gente.

El programa es bien fuerte, y es parte de un documental Francés que se llama Septembre chilien . En esa época los periodistas chilenos no tenían permiso para grabar por lo que hay pocos registros y de no muy buena calidad. De vez en cuando algun periodista extranjero lograba captar un poco más allá de lo que el gobierno militar quería mostrar, generalmente maqueteaba verdaderos montajes cuando sabía que había prensa, maquillaban a los presos políticos y trataban de simular que estaban casi de vacaciones en los centros de tortura como el estadio nacional. Vale la pena verlo, sobre todo en un país que tiene mala memoria, no para despertar odios dormidos, sino que como pieza educativa.

Yo sé que hay personas que para ser mas justos con la historia preferirían que se incluyera los años previos al golpe, pero por mucho que un presidente pueda haber prevenido el mayor desastre politico-economico de la historia de un  país, ni aun así, tiene derecho de privar de sus libertades a otro ser vivo, menos a un pueblo completo. Yo me acuerdo de esa época post golpe, me acuerdo de el "no recojas papeles" (podían ser panfletos) me acuerdo del miedo que aun quedaba en la gente y ese es el Chile que no quiero. No voy a enseñarle a mis hijos que uno o el otro fue el malo, les voy a enseñar respeto por los derechos de los demás y sus deberes como ciudadano. Espero que los políticos de turno hagan lo propio y nos dejen avanzar como país. A ver como hacemos para pegarle un parche curita a este largo y flaco país en su quebradiza geografía.

0 entretenidos comentarios: